Menos prendas, mejor hechas. Dos escaparates en el Casco Viejo, un mismo criterio.
Jotaonce no vende ropa de temporada por vender. Cada rincón de la tienda — las letras de madera en la pared, los carteles pintados a mano, los objetos repartidos entre las perchas — cuenta la misma historia: aquí las cosas se eligen con criterio, no se apilan.
Dos escaparates en pleno Casco Viejo, atendidos por gente que conoce cada prenda por su nombre y te ayuda a encontrar la tuya sin prisa.
Prendas seleccionadas una a una, con ese algo que hace que nada parezca sacado de un catálogo.
Lo que verás escrito en nuestro escaparate lo aplicamos también dentro.
Preferimos tener menos referencias y que cada una tenga sentido, antes que llenar percheros por llenar.
Trabajamos con firmas que cuidan tejidos y confección pensando en el largo plazo, no en la temporada siguiente.
Una pequeña gran tienda en el Casco Viejo donde el trato es cercano, no de cadena.
Marcas de aquí y de fuera, elegidas por cómo cuidan cada prenda, no por lo que suena.
Color, artesanía y un punto desenfadado. Prints y tejidos con carácter propio, hechos por firmas que entienden la moda como algo cercano, no como fórmula de temporada.
Básicos con caída, rayas marineras y prendas pensadas para durar varios inviernos. Un estilo atemporal, funcional y sin estridencias, fiel al espíritu slow de la tienda.
Hay prendas que se entienden mejor viéndolas caer, moverse y combinarse.
Dos escaparates que llevan a la misma tienda. Entra, pruébatelo todo y déjate aconsejar sin prisa.